El Teatro Principal de Inca fue el jueves pasado el escenario de una jornada excepcional dedicada a la reflexión culinaria. Bajo el título "Gastronomía Consciente: innovar sin perder las raíces", Araceli, la presentadora del acto, dio la bienvenida a un acontecimiento que fusionó tradición, historia personal y visión de futuro.
El plato fuerte de la conferencia empezó con la intervención de Pepe Rodríguez, chef del emblemático restaurante El Bohío (Illescas, Toledo) y conocido popularmente como jurado del programa Masterchef. Con una voz próxima, Pepe trazó un recorrido por su trayectoria, muy ligada a los orígenes familiares: Todo empezó por su abuela Valentina, que emigró a Cuba por trabajo y que, al volver, abrió un pequeño bar en Illescas porque encontraba que por la carretera entre Madrid y Toledo no había ningún lugar para "repostar", bautizado precisamente como El Bohío en honor a las elevadas cabañas de madera típicas del Caribe donde vivió su abuela.
El negocio, heredado de la abuela Valentina, pasó a manos de los padres de Pepe, donde más tarde él y su hermano se integrarían como camareros. Sin embargo, la gestión era caótica: los cocineros rotaban constantemente y el personal apenas duraba. Tras la enfermedad de su madre, ambos hermanos tuvieron que asumir las riendas del establecimiento. Fue entonces cuando la pasión de Pepe por la cocina y por el producto local marcaron el punto de inflexión definitivo; comprendió que era posible crear cocina sofisticada sin renunciar a los productos de su tierra. Consiguiendo una estrella Michelín en 1999, la cual mantiene en la actualidad.
A pesar de que en sus inicios intentó salir de sus raíces buscando una modernidad abstracta, con el tiempo se dio cuenta que su identidad real estaba en casa. Hoy, El Bohío es un referente de como llevar la cocina de Castilla-La Mancha a la alta gastronomía, con platos donde puedes encontrar la esencia de un "cocido" o una "croqueta de toda la vida", pero presentados con una técnica y una elegancia que sorprende a los sentidos.
El acto cerró con un turno de preguntas donde el público pudo interactuar directamente con los ponentes. Se resolvieron dudas, se compartieron anécdotas y, sobre todo, se vivieron momentos de muchas risas que pusieron el broche de oro a una velada inspiradora.
Desde Incabusiness, queremos agradecer a todos los ponentes su generosidad y a Araceli su magnífica conducción. Nos quedamos con un mensaje claro: el futuro de nuestra gastronomía pasa por innovar, sí; pero siempre sabiendo de donde venimos.
Esta conferencia ha sido posible gracias a la inversión del Plan de Sostenibilidad Turística en Destinos 2023, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea Next Generation UE.